Sunteți pe pagina 1din 52

Iit, ])I_ACtiR DilL]'Ux]'rl

Lt tinir:a pasiórt rlc ntí t:ídu

lta sido cl rni td c

Il0RRliS

F.l placrr dcl terto: tal es el "síntulador"+

rlr, llircurt, quictt

¡rur,rl,.

rl rir'. nunra crcu-

iOgir lla-

rOt.\t'. ttUtl(tt tt pli|fttSr'. NUltcit

da: "f]csvialrl

n¡i rniracla. ésta ser'h cn ¿rcle-

lantc nri írrri< a rrcgattiórr."

'

Reproducciórr

r estudirr t' o

llresínril clc trlr ilpilrirto o nriiquirtir ¡rr.

controlrrr :Lr lilrrciorrl¡ricrrlrt I I I

l¡icción de ul inrlividuo (algíru \11. Teste al revós ) que aboliría cn nlisr¡ro las ba-

lleras, Ias clases, las cxclusiones, no por

sincretisrno sino por simple desembalazo

tle cse viejo espectro: la contradict.-ión Ió-

gica; que nrezclaría todos los lenguajes

¿lunque fuesen considr:rados inconrpati- blos; quc soportaria ntuilo torias las at.rrsa-

ciones cle ilogicismo, rlc irrf irlelidarl; quo

¡rt--rmanecería

irnpasiblc dclantc dc la ir-o-

a1 otro ¿rl suprenlo

nía socrática (obligar

oprobit.r: contrad.ecírse) 1'el ten.or legal

( ¡cuárrtas pruebas penalo-s funcladas err

rrna psicología de la unidad!). Iiste ltorlr-

bre sería la abl.ección d<'nrreslra sociedarl:

Ios tribunales. la escucla. cl rnanicotrrio, la t'o¡rvclsaciórr harian tle él urr r:xtlnrrjcr.o:

., quii:n sería capaz rlc sopollar. la contr.a- rliccirin silt vclgüenza? Sirr enrbargo cste contra-hér'oc existtr: cs t.rl lector clcl texto

t'¡l c[ ¡lr¡lllcrrtr) en (lu(, tonla su placcr. I,)u

(,sc nronlento el liojo rnito biblir.o c¿rllbia

rlo scutirlo, la r:onfusión de lenguas deja de

st'r'rrrr cirstigti, el sujcto accctlc al goco por

lir

lolrabitación de ios lcrrguajr:s cluc traba-

jttnNtrrrent(' al t(:xto de ¡rlacer err

jal tort

nrrir Iitrlrel li'liz.

t.['lat'tr/ gt¡t'c: t,n lr,¿.¡lid¿¡rl. tlo¡rit'zo, ntt

confundo; tern tir rológicar¡rc¡rt r: r:sto v¿rcilil

lodavía. De todas marleras habrá sicnr¡rlc un rnargen de indecisión, la clistinción no

liodrá ser fucnte rie seguras clasificacio-

rLes, el paradigma se rioslizará, el sentido st'r'á precario, revocable, reversible. cl dis-

curso será incornpleto. )

Si lco con lslir ¡lalnbla

r.l

¡rlrrccr'

placet'esta {r'ase. csttr }ristori¿r o

es polquc harr sido csclilas en

(estc placer no está cn colltradic-

¿y

cl placor', rrtt'

cirirr con las tluejas clcl escritor). Pero,

Io colltrario? ,'llscrilrir err

irs(rflLlr¡r n nri. oscritor', la cxistencia dcl

cr'¡ rle. lrri lector'? I)e tringuna ru¿rncla. Ils

¡rla-

que 1,o busquc a csc lcctor' (qLre lo

sin sr¿bt:r d.rinri.t, aski. Se clea

('ntonces un osp;rr:io de goco. No es la "¡ler'-

sona" rlcl otlo lo que necesito, cs el osp:r-

¡rlcciso

"r'aslror"')

cio: Ia

sco- tlt,

¡rosibilirlarl

rkr uu¿r rlialóctica rlol de-

r¡rr¿r irtt¡trtt'i.sirin rlel gocr:: clue las

( ¿llt¡ls lro ¡¡stón echarias sirro qur, hava jue- go I orlavía.

:\'lc prtsonlarr ull te\to,

cs(' toxlo lll0 atru-

llr," sc cliria que nll.lrluLlf¿1. I,ll nrtrlrtrullo

rlcl tcrto es narla nlás (lu('r'sa

ltirjo cl elcr:to rle

lcrrgrrajt, r¡rc st' fotrrrzr trrrir sirtr¡tlo rlccrsirlarl rlc

csclitula. -,\qrrí

t,s¡tlutra rlt-l

ro so est¿'¡ err la pt'r'vclsióu sirro cn la tle-

¡narrrl;r. l,lsclilriorrrlo

nrit llt

su t('xtr). r,l csclil;a to-

l{'llguitje rlc l.rr.b1' eliitritr: intpo¡a-

livo. ¿rrrtortr/rlico. sirr ¿rli'clo. rrna

r rlrlrrsil¡rr rlt' t lics {.r'sos lirncnt¿rs lár:tr¡os

rnílriltr¿r

(llr{, ('l nli)ri¡\'illo<o jcsrril:r r'¿ur (iirlrolir'n

t)

ttlticaba t¡rrtrt' la csr.¡.ilLrr.a \' (.1 l(,ng-uilj(,r:

son los movinricntos dt¡ una succir'rn silr

tibjeto, de una

palada de acluella

indifer.encia r la oralirl¡rrl se-

que pr.oduce los placr:-

res de la gastrosofía

se dirige lo soy pala

a

apelación; {rente

tituto de nacla, no

5' del lerrguaje. Ustcrl

para que yo lo lea, pero yo

uslod olra coca llue osa mislnu

a sus ojos no soy eI sus-

tengo

ningur.ra figrrra

(apenas la de la Madre); no soy para us-

ted ni un cuerpo, ni siquiera un objeto (co-

sa que me importar'ía muy poco eu tatlto

no hay en un alma que reclama su rc-

conocimiento )

,

sino solarnente urr canlpo,

po-

un fondo de expansión. F-inalmente sc

rlría clecir qlre ese texto usted Io ha escúto

fuera de toclo goce

y

cn conclusiírn ese

frígido, corno

fo,inle,c,t

tcxto-murmullo es Lln tcxto

lo es loda demanda antos que.Á

ella el cleseo, la ncurosis. La neurosis es un rnal nenor: no elt re-

lación a la "salucl" sino en relación a esc

''irlposible" rlel que hablaba Bataille (,,1,a

neurosis es la mierlosa aprehensión de ulr

forrdo imposible",

etc. ) ; pcro ese mal nle-

cscribir. (r,

rror es el único que permite

leer). Se acaba por lo tanto en esta par.;i-

doja; los lextos conlo los de B¡taille

olros - qlto han rido escrilos contra lil rrotr.

-o,lc

rosis, desde cl seno nismo de Ia locur.tr, tic

nen en ellos, quieren ser leídos, esc

l)(xro

de neurosis necesario para sc.lltcir a sl¡s

l1

llr lr,rr'.: (,\lr)\ lr'\tos lclt ilrlt's <1¡¡1 1!¡.:pttls

tl'' l,¡tltt l(,\Ir)s ( rrqll(rtr)s,

'Irrilrr csr:r'itol rlir¿i orlloncos: Ioco no puetlo,

\( tt) no qu.rrí(l. sól()

so1.

.rícntlo neurólico.

I,,¡ t('\to qu(! Llstcd esclibo (lcl)e probarrne

(lua

t¡t(, d¿:,s¿'¿r. Ilsa prucba existe: es Ia es-

lrilrrra- l.¿ esclitrrra es osto: la ciencia de Ios gotcs rlr,l k'nguaje, str karnaslltra (do lsla cierlr:i¿r no hav rttiis qrtc urt tralíl(lo; la t.scritura lnisnra ).

t,1

S¿rrlc; cl

¡rlaci'r

de la lcctura provicne indi,

r'{'(:l¿lnlonte rle cicrtas nlptul.¿rs (o dr: cier_

los r;hoques);

cricligos anti¡rhticos (lo noble

ejernplo)

olrtrall en con-

I)ornposos e

icos se mol-

1' lo tdvial, por

lirc[o; sc crean neologisrllos

J)oruográf

ir'r'isolios; mens¿rjes

rlr:iru elr frascs tan puras quc se las toma-

liir por cjenrplos grarrraticaIcs. Como dice

lrr tcor'ía dei texto:

la lelgua es reclistri-

lrLrirla. Pero esta rctli,stribt¿cí¡in se hace

.sitrrtpre por ruptura.

Sc Lraz¿ln dos }ími-

pla-

lr.s: un límite pmdente, conformista,

giario (se trata de copiar la lengr,ra en su

ostado canónico tal como ha sido fijada por

la escuela, el buen uso, la literatura, la cul-

Irrra), y olro límite, rnóvil, vacío (apto pa-

l il tomal' -no irnpolta c1uó contornos) quc

¡ro cs Inás tlue el lugal rle su efecto: aili

rlonclc se entrevé la mucrte tlel

lenguaje.

f .'u. rlos lírrrilos - tl t'ornpt ontiso quc pu-

tr.t:tt cn escenA-- son necesarios. Ni la cul- I ur'¿r ni su destlucción son cróticos: es la

lisura cntre una y otra la que se r,uelve

r,r'ír1ica. l,ll placer <lcl texto es similar a ese instantc insosteniblc, inrposible, puramen-

It' noucl¿'.sco que el libei'tino é+rsta al t¿rr-

rlrinri dc urr¿r aldua macluinación haciendo

15

{r)r

lirr lit (uerda qtte ltl tierlc sllsp('lldi(lo

lrr r,l lrlrrtlcltto IIlistIlt) tlol gocc'

'l'¿rI vcz haya aquí

l¡rs oblas de la

un nleclio para evaluar

moclerrritlad: su valor pro-

vr:rrrlr'í¿r rle su tluplicidatl,

cntenclicndo por

(.clo qLl(' tales obi'as

nritcs. F,l lintitc subvelsivo pueclc pal'e(lel'

posecrt sienrprc clos lí-

polqLre es el de l¿r violcrtci¿i.

la tlue rlttpresrona

¡rlivilogiaclo

l)('r!)

rrl ll¡ccr'. la

,ruc oui",

rIo es ]a violenci¿r

" es el lugar

clestlucciól: tlo le illlclcsa" lo

,lc urra pér''lirla. es

l,r l'i.ura. Ja r-uptura, r/ing+ quc se apodela

tlo del goce. La

baj,r

la de[laciórr' el /a

del sujcto en cl ccn-

cultula vuelve entonces

cuiiquiel fonna, pct'o como límite'

-Lr irlonlonlotllo s¡rlrrc

lorlr' 'r's ;rllí rlr¡rrrlr'

r.l lírrrite será rnlls

rrrr¿r tn¿rtt'ria lit'larl pura: Ier lengua, su lóxi-

nitklol lrajo la folnra clt'

En 1-r¡1s' dt-'

torlo t:stlt atac:atto, tlcs-

edifit ios itleológicr-rs, las

la separación

sagratltr alnra-

(sujcto/predicado): el

por rnotlclo a Ia frase, a

r o. su nrétt'it:a. su lllttsrlrlia

l)hili¡rpc Solier:s,

constl'uidtr: los

soliilaliclades intelectualcsr rir: los icliottras e incluso la

zrin tlc la sint¿rris

l('\to ya no tonla

* IJn inglés

ciLr, flojc<licl.

en cl texto, signilica literalmente: decaden-

Forma parte cle la nomenclatura específica

por ,acqr'¡es

Lacall- y

-1{jaciualizada

o cv¡nescencia dc sujcto IT ]

.lcl psicoanálisis

,lcrigntl 1u disolLrcióll

Itr

rrcnrrtlo t's un poderoso chollo de pala-

Irlirs, rrrra cinta dc infra-Ienguajc. Sin enr-

lrirrgo,

li¡rritc: cl dcl metro (decasilábico). de la

;rsorrílrrcia, de los neologismos vcrosímiles,

todo esto viene a chocar con otro

,lr,

lr¡s litmos prosódicos, de los trivialismos

citas). La clesconstrrrcción de la len-

cstá cortada por eI clecir político, limi-

¡rol la antigua cultura rlel signifi,

(l)ol

¡¡rra

lrrrla

( i) lllc.

l;.tr Cobra, de Severo Sarduy (tt'aducida

Sollcrs y por el autor)r* la alternancia

¡ror

cs la de dos placeres en cstado de compe-

tt'rtcia; eI otro limite es la otra felicidad:

¡rtrás

y ntás todauía!, otra palabra más,

ol r'¿r fiesta rnás. La lengrra se reconstr-Lrye

el flujo apresurado de

cl otra parte poL

loclos los placeres del lenguaje.

¿En

qué

olr':r palte? En eI paraíso de las paltrblas.

l,ls vercladeranrente un texto

paladisiaco,

rrtripico (sin lugar'), una hetelología pr.rr-

¡'lcnitucl:

torlos los sigrrificarrtes están allí

¡lt'ro

ninguno alcanza srL finalidad; el au-

lcctor) parece dccirlest os anr) a

giros, frases, adjetivos,

Irrr (cl

lodr.r.s (palabras,

¡'r¡pturas, todos ¡uezclados; los signos y los

tspcjisrnos clc los objetos que ellos repre- scrrtarr); urra especie cle franciscanismo

( ou\'oca a tocl¿rs las palablas a hacerse pre-

'' Al francés l r.l

t7

.,r.nlls, (lin s(i pl isa

tiun{,nl(f : tcxto jaspcaclo, coloreado; esta-

¡¡ros cohnados por el ienguaje como niños

]' volver a irse inmedia-

, ¡rlo irl lt.t l.or'- (.lr t¿ulto trisit, cI gr,rslo rlt.

l;r:r lrr¡rtruils vigilarlas, de los confor.mislrcis r;tsr:ilra(1os y de las destrucciones indi_

,.r ¡ n

r

lcc l.;rs. Y

aunque aquí el logro puerla ser

se añade un placer

¡r'¡uilitlo a un autor,

tttit¡¡csis rlcl lenguaje

l(' rcalización; la pr-ocza es mantener la

lcnguaje irnitán-

(el

rl,¡sc a rrrisrno),

{ucnte dc grandcs pla-

tan radícal¡nente

r

lrls, dc lllla rnanera

rrrrrbigua

l('xl.o no cac nunca

(ambigua hasta la raíz) que cl

bajo la buena concien_

r iir (y la nrala fe) de Ja paroclia (de la risa

r;rstrerdora, de lo "córnico que hace reír,,).

,,l,ll lugal más er'ótico rlc un cucr.po rro está

irr¡rri<:rrcs nacla sería negador

¡rt:or'

l.otlavía, "permitido"'

reprochado, o

Fls Ia apuesta

rrlr júbilo contintro? cl lnomcnto en que

rlr:

por su cxceso de placer vcrbal sofoca y ba-

l¡rrrcea en ei goce.

l;lirubr.¡.t: ¡na mOnota rlr.cgt lat, ,lC aguic-

lc¿rr el tliscurso sin uolucrl.o insensato.

llrpturas de construcción

)ai mpturas

ton), pero

Ils verdarl que la lct¿)rica conocc las

(anacoluto) Y

de suborclinación ( asíntlc-

por primera vez con Flaubctl

Ia ruptura deia de ser excepciorlal,

r'ádica, brillante, engasta(ia

en Ia vil ma-

tcria cle un enunciado coLriente:

no hay

lengua mrís ¿c¿i de esas figuras (lo que

quiere decir, en otro sentido: no existe sino

un asíntlctotr gcneralizado se

ir¡rodcla de toda la enunciación de nlanc-

la lengua);

ra que cse cliscurso tan lcgiblo cs? clandes- linarnente, uno clc los lnás enloquecidos

(llro sc Pun(ld ilttaginlr: la ¡'cqucña mono-

ri;r lógica

Ilc

oslá cn los iltlcr'licios.

acluí uu estado rnuy sutil, casi insos-

la

narratividad está

Icnible clel discurso:

rlcsconstrtdda Y, sirl embargo, la historia

sigrrt'sicndo legible:

rlr, l¿r lisula harr

tnnca los tLos borcles

sitLo sostellidos rlás neta

nr('nt('" nun('a r'l placi:r' a si<lo rtrejol' ofic

tll

espo- ircirso ¿11í dorule la uestintenta se abre2 F.n

Iir pervcrsión (quc es cl

régimcn dcl pla-

¡ r'r' texlual , no h.r) .'z.orr;rs ,,rúg,,rrar" iex-

¡rlcsión

r rir ) ;

rlicho cl

por otra partc bastante inopot.tu-

es l¿l internritencia, conro bien lo ha

psicoanálisis, lar que es erótica: la

rlc la piel quc centollea entre dos piczas

(cl pantalón 1. el pulóver), cntre clos bor-

rlcs (l¿¡ carnisa cntreabiorta, el

grrante 1, la

rrranga); es ese cerrtclloo el quc seduce, o

rrrejor: la puesta cn oscena rle urra apar.i,

t; i írn-d cs apa ric irin.

No se trata aquí clcl placer del

strip,tease

< rlporal o clel suspenso narrativo. l{n uno

v otro caso r.ro ha5. desgarrarlura, no hay

1g

l¡orlr"r sirrr¡ lrn

Iorlrr lir lxcitación se

(l('vel¿rnlielrto pr'oglcsivo:

refugia cn 1a espe-

del colegial)

t(tlt.u tl{'. vcr cl sexo (sueño

o rlr: t:ortoccr <¡l {in de Ia historia (satisfac-

<,irirr lrovclesca). Paradójicarnente (cn tan-

es un placer cl otro: placer

crlípico (dcsnudar, saber, conocer el ori-

gcrr y cl fin) si es verdad que todo rclato

es una

lo cs dc consumo masivo )

urrrcho ntás intelectual que

,

( totlo dcvclamiento de Ia verdad)

l)llcsta en escena del Paclre

to o hipostasiado )

,

(ausente, ocul-

lo que explicaría la so-

lidaridacl de las formas narrativas, de las ('strlrcturas fanriliares y cle las interdic-

todas entle

ciones de desnudez

rrosotros- en cl mito de Noé cubierto por

-reunidas

sus hijos.

Sin enrbargo, ei relato rnás clásico (una

rrovela ile Zola, rie Balzac, de Dickens, de

lblstoi) Ileva en sí una cspecie cle lmesis

rlcbilitada: no lo lcemos cnteramente con la rnisma intensidad de lcctura. se estable-

ce un ritmo audaz poco respetuoso de la

itttagridad del tcxto; I¿r av.iclez misma del

r:onocinriento nos arrastfa a sobrevolar o

ir encabalgar ciertos

pasajes

(presentados

"aburridos" ) para reencontrar lo

r:onro

r r riis r'hpidamerrte posiblc

rn;rnlcr rlc la anécdota

los lugares que-

lrluc

son siompre

srrs ¿r lt iculaciones: Io que hace avanzar el

rlcvt'l¿r¡r¡icnto rlel enigrna o del destino):

20

,rll;urros irtr¡rrrrrcrnorrlt' (rr¿rtlic llris vt') las

rlr.sr li¡rciorrcs, ltrs erxplicaciorres, kls r.onsi

rl.r'¡rcioncs, las conversaciones; nos p¿rre-

r r,nr{)s ¿t urr

cspcctarlol tle cabalet que su

l¡ilrrrli¡ al csccnario apresut'ara el stlip-

t.r¡st'

,llrr

rl(. la b¿rilarirra quithndolc rápida-

nr(,nlo slls vcstidos, puro siguicnclo eI or'-

cstaltlcciclo, es rlecir': r'cspotanrlo pol

rrn lirrlo y precipitanclo

r,,,rliris clcl lito

(como

po¡ eI otro los epi

ntt saccrdote que

!t uges(. su nrisa ). l,a tmesis, fucnte o figu-

r;r rlt'l placer, en[r'cnta

',¡ri( {)s: oponc aqr-rcllo cluc es írtil pala cl

r orrocinriento rlcl secleto

aquí Ios línrites pro-

I'aqut:llo que rrri

lo ('s; es una lisr.r L ¿r prorlucirla pol un sirrr- ¡rlr'¡rrincipio dc lurrc ionaliclatl, rro sc pro-

r lr¡t r: clt la estmctur'¿r rnisnra dcl lt,ngua jc

,,irro solanrente cn t:I nronrcrrto rlc srr corr

rru uloi el ¿llltor. no lluerlc plcvt'r.la: Jlo pLl(l

rlc rluorel t¡scr'.ibil kt qttc tto.sc L:r'r'rÍ. Y, sirr

crrrlralgo, os cl ritnro rlo lo r1r-rc sr: Ico 1' ¡¡s

lr) rllrc no sc lerc atlucllo c¡tro construl't-' cl

¿st' ha leído

;rlgrrrra vcz a Ploust, llalz¿rc o Lo

lrr pu: palabra por palabra? ( [i]l ercantri

auerra y

cl rle los glanrles lclatris:

¡rlirt

rlo l)Lonst: de una lectula a otra uo sc sal-

tirrr ios m.ismos pasajes. )

Lri tlue rne gxsta

er] urr lcl¿rto no cs di-

r'('ctarnonte su corrtt¡rritlo ui su cstruclur-a

sirlo rn¿is bien las rasgaduras qnc lc itnpon-

ilo a sLr bc]la envoltula: conol sallo, lo-

2l

\,r¡rl0 li¡ ('¿ll)oz¿t y vuolYo ¿t sut ('1 giI t('.

Nrrrlir t¡rrt: vcl cotf el profuntlo desgan a-

rrriclrt.o quc el tcxto c1e goce intpr-ime al

lclrgrrirjt-. n srno

no a la simple tempo-

r'¿r lirl¿rrl rle su lectura. L)or lo tanto hay dos rcgirnones dc k'c-

l.ur'¿l: una va directamcntc a las ar'licrrla-

cirirres de la aui:cdota, consider'¿t la exlcir-

r:ir'rn clcl texto, ignora los juegos tlel lcn-

guaje (si leo ¿r Julio \rclnt voy r'hpirlo:

piclclo el discurso, y. sin r:nrbalgo. nti loc- tura no está fascinatla pol niirgurra prirdi- r/a verbal, en el sentido qlle esta palabra puede tenel en os¡relcolrgía); la otla [ec-

eI texto 1' ligada

a él lce, si así pucrle rlecirsc, cor aplir:a-

tttra 1ro deja rrada:

¡tcsa

ción y ardien telllcute, atra¡ra t'rr <'atla

punto del texto

cl asinrlcton quc

colta los

la ex-

lcnguajes, v no la anór'dota: no rs

tensión

(lógica) cluo la cautiva, cl rlesho-

sirro la su¡rerposi-

Ia significanr:ia;

jarnienlo de las vercladcs

r:irin rir: ios niveles de

( orno err eI juego rlc l¿r rnano c¿rlicutc la t,xcitación no pr'ovicnc dt-. u u tr¡lLu o por

¡rlcitear

sino cle unn es¡rccic r'lo estr'é¡r.ito

vertic¿rlidarl rlcl lorguajo v tlc

os en cI nlollrc}tto ('ll qlrc

vr'¡1.ical (la

srr ries{r'ücción);

t;rrl¿r l¡¿rno

(di{tlente) salta sobrc ia otr.a

) cuartlo so

1. f, no una despttt;s dr¡ la otl'¿r

¡rlrxlucc el aglrjelo

jrri'gu

ji'.r¡

cl sujr,to

-,

, ¡rto ll'tr

irrllc

y

¿lrrastr'¿r:r1 sr:jeto del

¡rar,atló-

rltl lcxlr¡. lrerrr

l¡¡ ,'¡rirri,,rr ' ü i. 'l

(,

r.s srrficicnll roti ir rú¡titlo T)in ir lro ¿rJirrr.ir.

,,r,) r'sla scg,tttrtla

|ccltra aplicad¿

(()l son-

lirli, l)roJ)io) os la clue col-rvicne al textrr

rrrorlclno, al texto-Iíinite. * Leed lentamen-

tr,, locrl todo c\e Ltna novela cle Zola y el

lilrlo sc caerá dc mcstr¿rs manos; leed rá-

¡rir lo, Jror

lo sc

¡rlirccr':

tro

citas, urr tcxto llroder-no y ese tex-

vuc'lve opaco, preclnido** a vuestlo ustccl quiele qrte ocuna algo, pero

no le sucede al discurso: lo quc

el irrtersticio del goce, se

ocurre nada, pues Io que l¿ sttcede aI

lt'trgltaic

"or;[rre", acluello que "se va", la fisura de

l,rs dos borcles,

¡rlorlucc

cn Ia

crr e1

r.olunrt'rl tlc los letrguajes,

crturtciaciLrn y rto cn la corltillrlación

rlc los cnunciatlos: no d!,¡913t', no traggt'

r,t',,t',t.ttaa

ia loer á los at¡lorcs de' hoy os necc-

s¿u'io reertcontrat el ocio de Ias antiguas

l

; ñ,

Iccturas: ser lectores aristocráticos.

' lr,r;' 1., Jil- .rr-l¡ tntrc , Ár./ )

jl,Lrthcs, SrZ, l)¡ris, Sruil, 1970. IHay

:l ilr l( ) \xr, l'i80.] |

r.l

l

i

1¡r¡l¡o L. rl. IrrtitLrts I ¿Lcrrn

tcsl¡r véasc Roland

tlarl. csp.: \1érico.

l t,rclL,:1. lt.l

Si ;rr:c¡rto juzgal un tcxto segírn eI placer'

uo

('sl(.

l)u('(lo

pelrnitilme dccir: éstc ('s bucno,

otro es nralo. Son irrrposiblers ('rrtorrces

Ios plenrios. ia cr'ítica,

¡tues

ésla irrrplica

un uso social y

un punto rlc vista tár:tico"

¡r -rttcltutlo una

galarrlía irlaginalia. No

quc cl texto sca

olll'al en urr jrrcgo

lrrrcdo closificar, inaginar

rf r.clilrle- rli.pue.lo a

rlo pr-edicados nor:nrat.ivos: es clernasiarlo

¡',

('sto1 no es sulicicntc esto otro; el texto

( ocurlc lo misn¡o con la voz que catrta )

U') pllc(]o ,l|rirncar nr{. :\i o un iuicio nrt

ir(ljot-ivo: ¡es t:sto! Y todavía rnás; /¡¿rs ¿r.r1r)

¡rtra

mí!

EsIe pnrn nli ro t-s subjctivo ni

("-

- .err r:l

cxistencial sino nicf.zsclicano

Iirrrrlo ¡o es sierttplc,

,'Qur! sigrrifrca aslo püra

.la lnisrtr¿r cuestión:

."\.

l,ll

1.¡río rlcL tr:rto (siir

c1 cr¡al orr surlt¿l .rri)

lrrl'tcxto) scr'í¿r su t:olu¡tl.otl. d.c gocc: alli

rnisnlo rlondc cxct-.dc I¿i rlcnranrlar, soltlc-

cl rnulrttullo y tlaLa rlc rlcsborrlar', ck:

liirz¡l' l¿r Jil¡craciórr dc ios arljcLivos

¡rirsir

--que

srrrr lirs puer'f.as del

lenguajc por tlorrrlc Io

irlcolrisicr¡ y lo irnaginario penetlan en

¡l lirrrr lcs ol oad a s.

t.t

'li'rlo de placet: el que contenta,

rlrr crrforia; proviene de

colma,

la cultura, no

¡.rnl)o con ella y cstá ligado a una prácti-

r t

tortf ortabl.e de la lectlua. Tcxto dc go-

r r': r'l quc

pone cn esta.lo cle pér.dirla, des-

vcz incluso hasta una folma

irr r¡nrorla (tal

rl,. ¡rlrr.rllirriclto), hace vacilar- los funcla-

r¡¡r'nlos histirricos, cultnrales,

rlr,l lcctor-,

rl'. \tt\ \ llrtl e( v rlo

,

ri'i.

psicológicos

la r:ongrucncia de sus gustos"

sLlS |.ocuetrlos, pono ell

r'r'luci,ir¡ corr ol longua jr'.

r\r¡ucl quc ntantienc los dos tcrtos en su

( iurpo cn su rnano las riendas dol plat:cr. 1 rlr'[ goce cs un sujeto anaclr'rnico, pucs

¡,rrrlicipa al mismo tiernpo y colltr.¿r(l ic t o-

r iir rrronte en el hedonismo

apacible-

rrrcrrtc bajo Ia fclrma rlc un arte clc vivir

plofunilo de to-

rlir cr.¡ltula (que pcnetra en i:l

rlcl rluo folnran parte los

libros nntiguos)

r lrr lit destrucciírn do cszr cultula: goztt ,,iruultáneamentc de la consistt'r.rcia rlc

su

lo (cs sn placcr') y de la bírsquctla rle

srr ¡xildiria

voccs

(cs

su goce). Fls un sujeto rlos

escirr¡lidu, dos veces pelvolso.

¡ tltí ttuis ullti y a su lúdu. lil

conflicto ¡ro

sr,r'i¡r otla ({)s¿l quc

rlili'r'crrcia; catla

eI estadn rnoral de la

vez (y ersto se vuelvc fre-

( n('nte) (lu('r-ro es tácito (crrcalarldo tralls-

lir'¡r¿lr una situación rcal) se puedc seira-

l¡rl cn ól la lrustración clol goce,, el fracaso

rlr: urrer perversión que sc aplastzr bajo su

c/rtiigo y no saltc yer irrvcrrtarse: el

¡rlopio

,\ot:it:rlorl ile ,'l trti

lllos no terrr{r'íalr t'l

gos dal.'I'e¡to: sus rniem-

corrrí¡n

(pucs no }raY

forzosarnente actrerrlo sol)r'o los tcxtos rlr. placer), nl¿rs que sris oncnrigos: inopor-trr-

lros rlc toda cspecie qrrc rlr,clctan la plechr,

t onllicio

sienrpre est¿'r corliIitatlo" la agle-

rnás gaslrrdo dc lris ienguajcs.

siórr cs el

( irrarrclo lcchazo la violencia rt¡chazo erl c/r-

sión rlel torlo v rle,srr placor'.

se¡r por con-

Iornlisnro cullul'al. pol iacionalismo in

Lransigelrte (sospcr:harrilo rril¿r "llrístic¿r"

de l¿r

literatula), sca por rrror':rIisrrro poli-

lico, se:r ¡ror critica rlcl signilicante, sea

¡ror pragrnatisrtro irnl-ri.cil, sca por fiivoli-

<lirtl lntrlona, sca por dostruct:ión rlel dis-

ctrlsri, pértlirln r'lcl tlese¡o velbal.'I'al socie-

rlacl rro terrdl'ía 1¡|¡i¡¿¡:irin, no

vefs(' lrlás qrrr. t:rr

l)odr'ía

¡llorrtr

itto¡tía; sirr ernbaI

go. st,r'ía ul¿l ('sp(,ai{)

tlc Ialartstcrio. pues

rligo que Ia imponc (err ci texto do Sadr,

firera clc lodu t:ódigo

corrtirtuarrrcrrtc el su¡o

I)uost{)

qu(' irrr.t'nt¿¡

¡r'o¡ritr r' íurico, ntr

Itay conllictos: sólo tlirurlos ). Gusto cI ter-

lo porqu(, cs para lllí ese cspacio r¿rro del

Iengr.raje crr cl r¡ro tod¿r "escena"

(elr cI

sentido rlo¡néslico. corryutal del término),

nro- toda logorrraquia, cstá ausorto. III texto no

cs ntlnc¿l un "diáIogo": rringírrr liesgo de

sirtulacirir, di: :rgr:esión, tle chtrrrtaje,

rin-

er1 ¿'l scríarl l'ercrilrocitl¡rs las contrarlicc;io,

nos (y pol io talto sc lt,slliirgilian los

liosgos (lo irtrposlrrl¡ irltllrieir':r)-

rt:ltt ia

la rliIe,

obse't t ¿itla 1' ,,1 r'or r lJit ttt qrrcrla Iia

rra¡c:rtlo <lc iirsignilit ariciir t'siclrrlo ilnplo,

tluctor de plar:er) .

guna livalirlatl tkr itliolcr:trisl ci toxto illsti-

tuyc orr oi scrro rlc [a

Lclaciórr ]lunr¿ln¿r

rtrarri-

col'rieirLo Lura es¡recic rlc isloLt

Iiosta l¿r I ratulalcza ¿rsocial rlcl ltJact'r' (sólo

r,l ocio cs srlci¿ll) 1 hacc crrtlevcr l¿r verclarl

csc¿rndalrs¿r clll g-oce: que aboliendo todo

irttaginirlio r-r'r'll;rl ¡rtrcrla s('r' /¿¿'¿l1/o.

"Qtrt' lrr tlifcrtrrciii rc dt's1ice sr.rltre¡rticia.

rrcutt' llaciit cl lrrgitl rlel r:olf

li'r'r'llt:iir rro cs lo (lrrc oct¡ltil o cr¡rlIIicIt¡: sc cortclttistir soll'r' r'l

licto." Li¡ rli-

t:rlt¡lr:rilir r'l

corr{lit l,,-

Solrlo ja cscena del tcxto no hal' r.arnpa:

rro hay detrás dcl texto algrrierr activo

(cl

cst:r'itor)r ui dclante alguien pasivo( cl lec-

tur'); no hav un sujeto v un objcto. III tex- to caduca las actitudes glamaticales: es el

del que habla Lrrl autor

ojo indifererrciado

(Arrgelus Silesius): "Iil ojo por: cl

(llrc veo a

l)ios me ve."

Dios es el misrno ojo ¡tor el que

r¡xccsivo

It;rlr.¡ r. Qrro los clutlitos ár'.rL¡". hablalrrlo

rlcl texto cnrplean

esta expresión admi¡a-

¿Q:t:t6

cuelpo?, pucstu

ltlc: el cuerpo cierto.

quc tenemos varios: eI cuerpo cle los ana-

tomistas y rle los fisiólogos, el quc ve o del

que habla la ciencia: es el texto dc los gr.a-

tnáticos, de los cr'íticos, de los cor¡ent¿rclo,

lcs, r'le los filólogos (cs r:I fcno-tcxto). Pcrt

tarnbién tcnentos url cuetpo de goce hecho

íuricamente de lelaciones cróticas silr nin-

grrna relaciórr con eI

¡tlilrero: cs otr.a tli-

r iri,i¡¡, 61 ¡¿ ,lcltulnilla.ión.

( lrrr cl tcrto ocnllr¡ lo lnisltro: lo cs más

r¡rrc la lista abierta

rlc los fuegos del len-

grrirjr' (lLrcgos vivienf t s" luces internliten-

:3

l('s. r'asqos ubicLros. displlestos cr-r cl texto |0l o ser illas y qlre par'¿l nosotlos fenlpia-

zirrr velttajosamente los "senúna aeterni-

/a/is", los ":opyra"

r las not.iulrc., comunos,

l¿rs asunciones fundarnentales de la anti-

gua filosofía). El texto tiene una forrla

Irumana:

una figula, un anagrama del

¿es

( ucrpo? Sí, pero (le nuestro cuerpo er'ótico.

I,)l placcr del texto seria irreductible a

su funcionamiento gramatical ( feno tex-

Iual) conlo cl placer del cuerpo es irreduc-

tilrlc a la ¡r.co.idad Iisiológica.

Il1 placer del texto es ese momento en que lrri cur.r'¡o comienza a segnir sus plopias

idcas

lu¡s.iclcas

mi cuerpo no tiene las nis-

-pues

que yo.

29

,'(Jórrro

r/o

obtener placer cn un placer rclata-

( aburrimiento <le los rel¿rtos de sue-

r-rtrs, de

los rclatos parcclaclos) ?

¿Córno leer

puesto

la crític¿r? Urra

sola posibilidacl:

(llrc en este caso soy un lector

err scgundo

posición:

irrado es necesalio clesplazar mi

-nledio

err lugar de accptar ser el confidentc rle

osc placer crítico

lograrlo-- pucrlo,

seguro par.¿r n