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TEMA 10

CONSTRUIR FAMILIA

DE NOVIOS A ESPOSOS
PALABRA DE DIOS Y ORACION
Humildad y amor en la familia y en la comunidad.
Romanos 12,1-2.9-18

“Dios, del cual proviene toda paternidad en el


cielo y en la tierra, Padre, que eres amor y vida,
haz que cada familia humana sobre la tierra
sea, mediante tu Hijo Jesucristo, nacido de mujer,
y mediante el Espíritu Santo, fuente de caridad
divina, un verdadero santuario de la vida y el
amor, para las generaciones venideras.

Haz que tu gracia guíe los pensamientos y las


obras de los cónyuges hacia el bien de sus
familias y de todas las familias del mundo.
Haz que las jóvenes generaciones se
encuentren en la familia un fuerte apoyo
para su humanidad y su crecimiento en la
verdad y en el amor.

Haz que el amor, reforzado con la gracia del


sacramento del matrimonio, se muestre
más fuerte que toda debilidad y toda crisis,
a través de las cuales, a veces, pasan
nuestras familias, todo esto, te lo pedimos
por intercesión de la Sagrada Familia de
Nazaret”.
CONTENIDO
1. Una vida nueva. Somos
esposos.

LA REALIDAD COTIDIANA

¿Qué cosas suceden en los


primeros meses de
matrimonio?
Se comienza a programar un
trabajo para los dos, a fijar
reglas, no escritas, que
orientan la vida de la nueva
familia.
Ahora se trata de encontrar, con la pareja,
nuevas costumbres y nuevas formas de
habituarse a un nuevo universo de estar
juntos.

La convivencia familiar no se improvisa. Es por


el contrario un momento, nuevo y entusiasta,
que pide que los dos esposos, sean auténticos
protagonistas del camino de la vida.
LA RELACION CON LOS OTROS

Justo para permitir a la pareja de dedicarse con


tranquilidad a la búsqueda de un nuevo y diverso
equilibrio, es importante que las familias de origen no les
procuren problemas ni obstáculos.

Los padres, de hecho, continúan a considerar los hijos como


sus eternos jóvenes, necesitados de ayuda continua en
incapaces de afrontar solos las pruebas y dificultades de
la vida.

Los novios, de otra parte, aunque manteniendo vivos los


respectivos vínculos afectivos con sus padres, deben
cortar aquél cordón umbilical que los liga a las familias
de origen (… por esto dejará el hombre a su padre y su
madre…).
LOS PELIGROS

Si no se ha vivido con
alegría la adaptación
a la vida de dos, puede
ser motivo de fatiga y
de sufrimiento. En este
caso existe el riesgo de
entrar en discusión la
misma armonía de
pareja: en vez de
unirse, cada uno torna
a encerrase en sí
mismo.
2. Una nueva vida: hay un niño con
nosotros.

El mismo periodo de equilibrio introduce


gradualmente a la pareja en el nuevo
rol de padres. En este punto
preguntamos a los novios: ¿han
pensado ustedes cómo les cambió la
vida, o cómo les cambiará la vida, un
hijo?

Aquellas pequeñas manos que se aferran


a la mano de aquella mamá o de aquél
papá, aquella sonrisa abierta y
espontánea, aquellos ojos brillantes y
llenos de curiosidad, producen
sentimientos nuevos.
3. Familia y sociedad

En los primeros años, con los primeros


hijos, la pareja la mayoría de su tiempo
vive en casa, absorbida por la necesidad
de llevar a término la jornada en el modo
más sereno posible.

En los esposos viene por lo tanto,


redimensionado el compromiso al
externo: hay menos tiempo libre para
interactuar con el exterior.

¿Cuál es ahora la relación entre familia y


sociedad? ¿Cuáles son los valores
propios de la familia, que pueden
representar, en la sociedad, la referencia
para una mayor atención a la realidad de
la persona y de sus necesidades?
Proponer las riquezas
de los valores
familiares. En
particular tres
puntos:

 El amor: es la
esencia del
matrimonio y es la
contribución
esencial ofrecida
desde la familia a
la sociedad y a su
progreso.
 La fecundidad: entendida
como procreación, es
condición irrenunciable y
factor primario de
subsistencia y de desarrollo
de la sociedad. La
fecundidad también
significa no encerrarse;
significa, por lo tanto, poner
a disposición de los otros las
propias riquezas.

 La educación: es una tarea


comprometedora, que
completa y da sentido a la
generación de la vida.